El uso de criptomonedas

Nos referimos al [software / hardware / papel] que nos permite interactuar con nuestras criptomonedas como wallet. Nos referimos al par de claves publica/privada donde nuestros fondos son custodiados como cartera.

Ahora que ya conocemos los fundamentos iniciales de las criptomonedas, nos interesa saber como podemos conseguir criptomonedas, como las podemos guardar, etc. Vamos a ver una pequeña introducción al uso general de las criptomonedas.

Las criptomonedas se basan en el sistema de clave pública / clave privada. Su nombre nos indica perfectamente la naturaleza de estas claves. La pública la podemos compartir, es la dirección para referenciar nuestra cartera. Cuando alguien nos quiera hacer un pago, debemos darle esta dirección como un IBAN en un banco. Por otro lado tenemos la clave privada. Esta clave va a ser muy importante para nosotros y no la debemos compartir nunca con nadie. La clave privada es la clave que permite firmar las transacciones, es la clave que demuestra que las criptomonedas nos pertenecen y la que nos permitirá operar con esas criptomonedas.

¿Te parece complicado? La buena noticia es que no vas a tener firmar nada con la clave privada ni introducirla en ningún sitio. Las wallets (el software que nos permite operar con las criptomonedas) lo van a hacer por nosotros. Normalmente no vamos a tener ni que guardar la larga y complicada secuencia que representa la clave privada, sino que obtendremos un seguido de palabras sencillas a partir de las cuales seremos capaces de obtener nuestras claves privada pública, esa secuencia de palabras se le llama semilla y es muy importante guardarla de forma muy segura, siempre offline y nunca digitalmente en fotos, ficheros de texto o gestores de contraseñas.

Estas secuencias son llamadas semillas porque cuando las introducimos (plantamos) en un algoritmo específico van a generar (germinar), a través de algo similar al hashingnuestras claves públicas y privada.

Una explicación simplificada de cómo funcionan las semillas es que la wallet tiene una lista de palabras de un diccionario especial (BIP-39) y cada palabra está asignada a un número. La semilla puede convertirse en un número que se utilizará como "número generador". Es decir, como los humanos se nos da mejor reconocer, escribir y recordar palabras que largas secuencias de números usaremos estas secuencias de palabras que posteriormente (a través del software) van a ser convertidas en la semilla real, que es un número.

wallet-seed

Ahora ya sabemos como vamos a interactuar con las criptomonedas: tendremos una semilla que va a ser algo que tendremos que guardar muy bien porque nos permitirá recuperar las claves de nuestra cartera en caso de que lo necesitemos, por otro lado un software que llamaremos wallet se va a ocupar de gestionar las firmas para que podamos hacer nuestras transacciones de forma cómoda. Nosotros solo compartimos nuestra clave pública ¿Sencillo verdad?

Para obtener una cartera lo más sencillo es descargarnos un wallet oficial o confiable de la criptomoneda que queremos usar y operar. Pondremos Bitcoin por ejemplo, que es la más conocida. Para conseguir una cartera Bitcoin existen muchas wallet, hasta podemos generar las claves pública y privada offline e imprimir un papel que sería nuestro wallet. En esta página hablamos de los tipos de cartera que existen, y es muy interesante conocer los tipos y sus usos, vulnerabilidades, etc. 

En el caso de la gente más novata la mejor opción suelen ser las carteras software que nos brindan un nivel intermedio de seguridad y un alto nivel de comodidad.  Es importante ver las reseñas y opiniones sobre la cartera que decidamos usar, así como su historial (si hace muy poco que existen, pueden ser más vulnerables) y debemos tener en cuenta que en este mundillo hay muchos estafadores que intentan engañar a los novatos.

Las software wallet existen para todas las plataformas, personalmente suelo recomendar el uso del smartphone si se quiere usar una cartera software. La razón de esto es que la seguridad tanto en iOS como en Android ante el malware, ataques de robo de datos locales o posible instalación de programas maliciosos es mucho mayor que en cualquier ordenador de escritorio y además suelen tener aislamiento entre las aplicaciones, por lo cual el riesgo también se reduce.

Una vez dentro de una wallet, normalmente distinguiremos entre dos apartados principales. Recibir que es donde podremos ver y copiar nuestra dirección pública para mandarla a quien nos interese y que nos pueda pagar.

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Por otro lado, en el apartado Enviar vamos a poder indicar a quién (dirección pública) queremos enviar el pago y qué la cantidad (cuyo valor puede indicarse en la propia criptomoneda o en Euros) y por último vemos que podemos escoger la comisión que deseamos pagar a los mineros. Cuanto más alta es la comisión más rápidamente va a completarse la transacción y cuanto más baja (no hay limite) más lenta va a ser. Normalmente las carteras nos dejarán escoger entre unos valores predeterminados pero si la escogemos manualmente debemos asegurarnos que no la ponemos demasiado baja porque, de lo contrario, nuestra transacción podría no completarse nunca (podríamos recuperar ese dinero).

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Además tendremos una vista general para ver las transacciones que se han hecho en nuestra cartera:

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Como vemos la interfaz de una wallet es bastante sencilla y amigable. En este caso es la interfaz de la hardware wallet Trezor T, pero todas las wallets suelen ser muy similares en cuanto a funcionamiento.

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