Argumentando la privacidad

En esta página voy a intentar contestar a los argumentos más típicos en contra de la privacidad.  Me he basado principalmente en el vídeo "Data" de Oliver Thorn para esta versión inicial. Al final de la página teneis las fuentes de inspiración para las respuestas y las preguntas.

La idea principal es ir augmentando el número de preguntas / argumentos y respuestas de esta página. Si tienes alguna duda que te gustaría ver resuelta, algún argumento, añadirías algo o quieres aportar algo puedes contactar conmigo a través de mastodon o XMPP.

Es para vuestra seguridad.”

Yo no me siento seguro si todas mis acciones son vigiladas en contra de mi voluntad. Siempre.

¿Qué tipo de seguridad me da? Solo me invade con el miedo a estar haciendo algo ilegal, algo mal. Me invade con un miedo que me niega la libertad de poder actuar como actuaría normalmente. Me limita la manera en la que me expreso, me limita la manera en la que pienso y la manera que me muevo.

¿Seguridad contra qué? ¿Contra los ladrones y terroristas? ¿Cuántas veces has sido atracado en tu vida? Seguramente entre cero y una. ¿Cuántas veces has presenciado un asesinato? Seguramente cero. ¿Cuántos actos terroristas han existido que la vigilancia hubiese podido parar? Ninguno. ¿Cuántas veces has presenciado un acto en el que una vigilancia constante y permanente, es decir perder el derecho a la privacidad, hubiese sido necesario? Si lo piensas fríamente, ninguno. La vigilancia no evita nada. No estoy diciendo que estos actos no existan, pero si que son casos concretos y muchas veces inevitables por mucha vigilancia que exista.

Por otro lado, ¿Cuántas veces te han robado tus datos personales innecesariamente? ¿Cuántas veces has sido estafado por un banco? ¿Cuántos gobernantes han sido corruptos? ¿Cuántos gobernantes han provocado guerras? ¿Qué es lo que provoca el hambre en el mundo? ¿Qué provoca la pobreza y las crisis? ¿Quién roba el dinero de la gente para su beneficio propio?

Esto solo nos deja una pregunta, ¿Somos realmente nosotros los que debemos ser vigilados? ¿O son los que nos imponen la vigilancia quiénes deberían ser realmente vigilados?

"Con tus datos te pueden dar publicidad dirigida. ¿No prefieres ver anuncios que te interesan?"

La publicidad dirigida, requiere vigilancia dirigida. Los teléfonos los llevamos siempre encima, sea dónde sea que vayamos.

Puedes pensar que si te vigilan Apple y Google, que no son el gobierno, el problema es menor. Pero ¿qué les impide a Apple y Google compartir tu información con el gobierno? De hecho, ya lo han hecho y son claros con eso [G][A]. Los gobiernos piden constantemente información a Apple y Google sobre sus usuarios. Y se la dan.

¿Quién ha dado el consentimiento para que esto ocurra? Solo se han aceptado unos Términos y Condiciones de uso que nadie se ha leído. ¿Eso basta para robar los datos? ¿Acaso hemos votado por esto?

O se debería informar al usuario de forma explícita y concisa sobre qué datos se van a adquirir, qué van a hacer con ellos y cómo te puede afectar. La cantidad de usuarios se vería muy afectada si todo lo que implica la cesión de estos fuera clara y explícitamente informada al usuario.

"Si no tienes nada que ocultar, ¿de qué tienes miedo?"

La afirmación de “si no tienes nada que esconder, no tienes nada que temer” es completamente falsa y ha sido difundida por los mismos que están imponiendo esta vigilancia. 

Sabemos que la mayoría de las veces las decisiones corren en manos de algoritmos. No hay personas revisando los datos de las personas todo el día, sería inviable e imposible. Hay algoritmos.

Se supone que esos algoritmos son capaces de distinguir entre el bien y el mal. Por ejemplo, pueden reconocer pornografía infantil en tu galería o podrían reconocer armas ilegales.

Pero, ¿y si te digo que ese algoritmo confunde fotos de dunas de arena con desnudos? ¿O que muchas veces confunde desnudos consentidos de adultos con pornografía infantil? Y eso es porque estos algoritmos, la mayoría de las veces, son una mierda. No son fiables. Y menos para decisiones tan importantes.

Imagina esta situación:

Estamos ante un algoritmo que debe reconocer fotos de lobos. Empieza por mostrarte una foto de un lobo. Hasta aquí todo bien. Ahora te muestra una segunda foto, que también es un lobo. Pero la tercera es una foto de un lagarto. ¿Por qué ha confundido un lagarto con un lobo? ¿Qué está mirando el algoritmo? No lo sabremos nunca, puede que en vez de mirar la forma del animal esté mirando el fondo. “Como los dos primeros tienen un fondo blanco, y esta tercera tiene un fondo blanco, esta también debe ser un lobo”. Es decir, nunca sabemos qué es lo que valora el algoritmo.

Y podrías decir “pues que lo arreglen”. Pero no es tan sencillo. No le puedes decir al algoritmo “Eso no es pornografía, ¡es un desierto!”. El algoritmo procesa millones de fotos, píxel por píxel, de una manera que ningún cerebro humano podría procesar nunca. Y ningún humano, ni siquiera los creadores, pueden saber cómo aprende ese algoritmo. El razonamiento de esos algoritmos, de las famosas IA, es una caja negra para nosotros. No podemos decidir como tomas sus decisiones, solo si llegan a conclusiones correctas o no. El proceso es desconocido. Se sabe que muchas IA adquieren sesgos racistas o sexistas con el tiempo.

Por ese motivo, recolectar cantidades masivas de datos de personas y dejarlas en manos de algoritmos para que tomen decisiones es una idea terrible. ¡Pero sin embargo se están usando! Nos dicen dónde tienen que patrullar los policías, nos dicen quién está listo para salir de prisión, quién puede obtener un hogar social, etc.

El problema de usar algoritmos para determinar si una persona le va a gustar algo o si merece algo es que no es lo mismo que intentar adivinar el resultado de un lanzamiento de un dado, dónde solo hay seis resultados posibles.

Un humano puede comprar entradas para un concierto, luego subir una montaña y justo después viajar a Sudáfrica y abrir un negocio de producción cebollas. Los humanos no actuamos probabilísticamente. De modo que usar un algoritmo para predecir el comportamiento de una persona… Es inútil. Hay algunos posibles resultados que no son nada relevantes. ¿Quién decide cuáles de mis acciones no son lo suficientemente relevantes como para ser consideradas?

Confiar esas decisiones a algoritmos, es una idea terrible.

El problema de Linda.

Imagina una chica que se llama Linda. Esta chica tiene 31 años. Es soltera, lista, ha triunfado en su carrera en economía… Cuándo era estudiante se interesaba por la justicia social, las protestas, manifestaciones para el cambio social…

Ahora, aquí va una pregunta. Trata de responderla en tu cabeza antes de leer la respuesta.

¿Cuál de las siguientes opciones es más probable?

  1. Linda trabaja en un banco.
  2. Linda trabaja en un banco y defiende el movimiento feminista.

Seguramente te habrás decantado por la segunda opción. Pero si lo piensas de forma matemática, como un algoritmo (por ejemplo), la probabilidad de que dos cosas sucedan juntas siempre es menor a la probabilidad de que una cosa suceda por si sola. Por lo que podemos afirmar que sería la primera. Vuelve a leer la pregunta.

Esa pregunta es trampa. Cuando le preguntas a una persona “qué es mas probable” te dirá lo que piensa. Se basará en su experiencia o te dirá lo que tú esperas escuchar. No es culpa de los humanos no pensar como máquinas de cálculo.

A qué debemos dar más valor, ¿a la visión de un algoritmo o la visión de un humano?

Volvemos atrás: “Es solo por seguridad”

Imagina que el gobierno aprueba una ley diciendo que la gente debe ser rastreada 24/7 sea dónde sea que vayan. ¿Apoyarías esa ley? Espero que tu respuesta sea que no.

Una ley así, sería horrible. La gente estaría asustada de protestar en contra del gobierno, o en tener reuniones para buscar una mejora social, o de desafiar al gobierno de cualquier manera. Sería como 1984.

Sin embargo, eso es lo que hacen los smartphones.

Pero los datos son anonimizados”

Hace falta muy poco para poder desanonimizar unos datos. Incluso si esos datos no están etiquetados con tu nombre, ¿Quién más entra y sale cada día de tu domicilio y va al mismo lugar de trabajo que tu? Si se conocen esos dos datos, que un gobierno fácilmente conoce, se puede rastrear el resto de tus movimientos.

New York Times, sacó un interesante artículo dónde dos periodistas consiguieron datos de ubicación de los teléfonos de 12 millones de personas. Según el artículo no les costó nada determinar quién era quién. Era tan sencillo como decir:

“Este es la persona a la que queremos espiar. Vale trabaja de portero en este club. ¡Mira! Este teléfono ha estado quieto cada noche en la puerta del club. ¡Lo tenemos!” y a partir de aquí puedes sacar cosas como: “Vale, este lugar dónde va cada día después de trabajar es su casa. Hay dos teléfonos más. Perfecto ya sabemos dónde están sus hijos”.

Muy bien, pero a nadie le interesaría dónde voy”

Claro. Seguramente no eres ninguna celebridad ni ninguna persona de poder. Pero eso crea una desigualdad. Imagina que te estoy espiando todas las noches en tu casa, y tu nunca te enteras. No te hace ningún daño ni te molesta. Pero en este escenario, no somos iguales. Yo lo se todo sobre ti, pero tu no sabes nada sobre mí.

Cuantas más personas estén bajo vigilancia, menos igualitaria es la sociedad. El conocimiento sobre una persona es poder sobre esa persona.

Pero si todos tienen smartphone, y todos están siendo vigilados, eso es igualitario”

No todos están bajo la misma cantidad de vigilancia. Por ejemplo los gobiernos pueden dar ordenes a Apple y Google para obtener los datos de sus usuarios. Pero, ¿pueden los usuarios pedir datos de los gobernantes? ¿Nos podemos asegurar nosotros que ellos están haciendo las cosas realmente bien?

No es igualitario de ningún modo.

Un algoritmo no es una persona. Ni siquiera sabe que tú existes”

Eso es un sesgo del pensamiento que nos ha sido inculcado. Una máquina que recopila tus datos, los analiza, los valora y los guarda de manera masiva te pone bajo una vigilancia mucho mayor. Los riesgos de que esos datos puedan ser usados en tu contra o utilizados para una represión política son mucho mayores que si una persona te espía a través de tu ventana cada noche.

Pero, no eres tu quién esta bajo vigilancia. Es tu «doble de datos»”.

Pero no será mi doble de datos quien tendrá que luchar para recuperar sus libertades y derechos. No será mi doble de datos quién le negarán un préstamo de banco porqué un algoritmo ha determinado que no soy solvente. No es mi doble de datos quien le niegan una libertad condicional porque un algoritmo, que no sabemos en qué se basa, le dice a un juez que tengo probabilidad de reincidir. No será mi doble de datos quién le negarán el acceso a una vivienda social, un seguro, o medios de comunicación.

No es nuestro doble de datos quien debe sentir que no tiene control sobre su vida. Que no tiene control sobre las decisiones que le afectan.

Vigilancia no es lo mismo que violencia”

Jaque’ tampoco es lo mismo que ‘Jaque mate’.

Si tanto odias la tecnología, ¿por qué no te vas a vivir a una cabaña en el bosque?”

De ningún modo odio la tecnología. No me estoy tratando de separar de eso. La tecnología debería ser nuestra compañera y no nuestra enemiga. Solo quiero una sociedad dónde yo tenga el control de mi vida. Dónde pueda vivir en igualdad que todas las otras personas. Dónde no tenga que temer por mis derechos y libertades fundamentales. La vigilancia, es desigualdad.

Quiero tener el control de los usos que se le da a la tecnología que afecta a mi vida.

Y porque, incluso si yo aseguro y protejo todos mis datos, en el momento que hablo con una persona que no tiene sus datos seguros viene una empresa como Cambridge Analytica y puede leer toda nuestra conversación. Siempre estoy tan seguro como la persona menos segura de mi círculo.

¿Porqué no exiges que te paguen por tus datos?”

Incluso si las empresas pagaran a la gente por los datos en lugar de espiarlos a la fuerza todo el tiempo, no nos beneficiaria en nada.

Nuestros datos individuales solo valen céntimos. Los datos que importan son los datos en masa.

Además de esta manera, no hay nada que detenga a Facebook de decir: “A partir de ahora todos nuestros servicios son de pago. A menos que nos cedas los derechos sobre todos tus datos, que ahora serán legalmente de nuestra propiedad”. ¿Crees que la gente abandonaría Facebook para ir a otro sitio? La gente tragaría con eso y ya está.

Además si se pagara por los datos provocaría que las personas que necesitan dinero se vean bajo presión para vender sus datos. Por lo que afectaría desproporcionadamente a los pobres.

Nuestra privacidad, NUNCA debería estar a la venta. Bajo ningún concepto es bueno vivir bajo vigilancia.

A nadie le importa la privacidad. ¿Por qué te importa?”

Porque me hace sentir impotente. Me hace sentir que no tengo el control de mi vida. Nadie tiene el control de su vida bajo una vigilancia.

La tecnología nos planta ideas, nos modela el pensamiento. La tecnología nos usa a nosotros tanto como nosotros la usamos a ella. Existen centenares de estudios sobre eso. Existe una carrera sobre eso. Buscar el nombre de B.J. Fogg en internet, el fundador de los "Laboratorios de tecnología persuasiva de Standford". Es el gurú del control humano a través de la tecnología, profesor de la Universidad de Standford.

Simplemente la vigilancia masiva no es una buena forma de organizar una sociedad. No hace sentir feliz a la gente.

"Pero yo no tengo nada que hacer. Eso lo organizan los gobiernos"

Claro que tienes algo que hacer. Puedes compartir estas ideas, puedes luchar en contra de las empresas y gobiernos que nos violan la privacidad. Puedes negarte a perder este derecho. Puedes cambiar tu estilo de vida digital.

Presionar para que se aprueben leyes que nos protejan ante estos abusos.

Puedes unirte a sindicatos para la protección de la privacidad, hacer carteles para tu ciudad, comunicar tu preocupación a los demás. Está en nuestras manos renunciar o luchar por este derecho tan esencial.

No debemos tener que comprometer constantemente nuestras libertades y derechos. Deberíamos pensar en quién nos está haciendo esto y por qué nos está haciendo esto.


Referencias

Vídeos
  • Data - PhilosophyTube
Libros
  • El enemigo conoce el sistema - Marta Peirano
  • Vigilancia Permanente - Edward Snowden